La Escuela Técnica Superior de Rivera, que celebró sus 89 años con la inauguración de su nuevo edificio, es un centro educativo referente a nivel regional, que atesora una rica historia y las mejores tradiciones de la educación técnica uruguaya.

Escuela Industrial de Rivera

Escuela Industrial de Rivera – año 1924

La génesis de esta escuela data del 23 de febrero de 1923, cuando comenzó a funcionar una embrionaria experiencia educativa dirigida por el Profesor Julián Debert, con la llegada del mobiliario y los primeros libros y herramientas, para la apertura de cursos de Dibujo y Carpintería.

Por entonces, los alumnos pioneros fueron Juan Saavedra, Andrés Castiglioni, Idalino Saravia y Inés Varas. Luego, se inutu-logoscribieron Jesús Vico, Abraham Azaal, y Elías Bouchacourt y, en octubre, se iniciaron sendos cursos de Mecánica y Puericultura, a cargo de la Profesora Teresa Frugoni de Chiesa.

Empero, este establecimiento educativo, que en el presente ha adquirido dimensión nacional por su privilegiada ubicación geográfica, nació oficialmente el 28 de Agosto de 1924, como Escuela Industrial de Rivera, con una matrícula de 213 estudiantes.

En el comienzo de su actividad el centro tenía una variada oferta educativa, que incluyó talleres de Mecánica, Carpintería, Ebanistería, Cestería, Dibujo, Instrucción General, Tecnología y Enseñanza Práctica.

La comitiva que llegó desde Montevideo para tan significativo acontecimiento, estuvo integrada por el Ministro de Industrias, Dr. José F. Arias, el Director de Secciones del Ministerio, Carlos del Castillo, el Presidente del Consejo Superior de la Enseñanza Industrial, Dr. Eduardo Jiménez de Aréchaga, el vocal del Consejo, Ing. Bautista Lasgoity, el Inspector Nacional, Pedro Blanes Viale y el Secretario General, Hermenegildo Sabat.

Según testimonios de la época, la inauguración del centro educativo se transformó en todo un acontecimiento social para la comunidad riverense, que participó masivamente del multitudinario acto.

La apertura de la ceremonia estuvo a cargo de la alumna Paulina Salom, quien pronunció sentidas palabras de recibimiento, entregando un hermoso ramo de flores al Ministro Arias, en nombre de la comunidad educativa.

El Secretario de Estado respondió al mensaje de bienvenida, anticipando con sus palabras el momento más emotivo de la jornada, que fue, naturalmente, el corte de cinta, previsto para las 16:00 horas.

En la oportunidad, también hicieron uso de la palabra el Dr. Jiménez de Aréchaga y el Director del Liceo, Octavio Arias, en nombre de la Comisión  Delegada de Enseñanza Industrial.

Posteriormente, las autoridades y los vecinos realizaron una recorrida por el edificio escolar, quedando gratamente impresionados por el orden, el confort y la higiene de sus diversas instalaciones.

Las autoridades de gobierno de la época fueron agasajadas en el local del Consejo de Administración Departamental, con la presencia también del Inspector de Escuelas del Estado de Río Grande, De Pintos, lo cual fue una suerte de anticipo de la cooperación binacional del presente.

En la oportunidad, el Ministro José F. Arias, afirmó que “a los centros educadores les está reservada la labor fecunda de preparar la grandeza de los pueblos y afianzarla sobre bases duraderas”.

En ese contexto, reflexionó que “la labor docente, instructiva y cultural a la vez, nutre el espíritu juvenil con las nociones de la verdad, habilitándolo para desenvolver, en un futuro próximo, actividades sociales dignas y proficuas”.

Posteriormente, en 1927, se agregó el taller de Corte y Confección y, en 1938, los cursos de Lencería y Bordado y las asignaturas Castellano (1er año), Geografía, Economía (3º y 4º) e Instrucción Cívica y Moral.

La propuesta, que fue creciendo en el devenir del tiempo, incorporó, en 1943, la Educación Física, en 1948 la asignatura Higiene y los cursos de Tejido,  Puericultura, Cocina, Lavado y Planchado y, en 1949, las asignaturas Legislación, Historia, Dietética y un curso de Herrería.

En 1954, los estudiantes ya pudieron aprender Seguridad Industrial y, durante la década del sesenta del siglo pasado, el menú educativo se nutrió con nuevas opciones en Electricidad, Chapa y Pintura y Comercio.

En 1987, la escuela ya tenía una matrícula de 1293 alumnos, con una oferta educativa que contemplaba el Ciclo Básico, la Formación Profesional,

Complementación Profesional y diversos cursos móviles en la capital departamental, Tranqueras, Vichadero, Minas de Corrales, Lapuente,  Cerro Pelado, Moirones, Las Flores, Curticeiras y Cerrillada.

Las opciones educativas eran: Belleza, Carpintería, Chapa y Pintura, Corte y Costura, Electricidad de Automóvil, Herrería de Obras, Instalaciones Eléctricas, Instalaciones Sanitarias, Mecánica Automotriz, Refrigeración, Tejido y Lana Rústica, Formación Profesional de Segundo Nivel o Superior: Auxiliar Contable Electricidad,  Administración de Empresas, Publicidad Gráfica, Radio y TV, Electricidad, Mecánica General, Carpintería y Herrería Rural para internados.

En los siguientes 20 años, la Escuela Técnica de Rivera creció incesantemente en materia de oferta educativa, con la instalación de bachilleratos en Administración, Educación Media Tecnológica, Guía Turística y capacitación en servicio para docentes sobre “Elaboración de Proyectos Educativos y de Centro”.

Simultáneamente se han venido desarrollado numerosas actividades de extensión y perfeccionamiento, como cursos de capacitación, seminarios, jornadas y mesas redondas.

En ese contexto, en 2006 se desarrollaron diversos encuentros y el primer seminario “Uruguay Programado con su Tecnología al Mundo”, respecto de Software, como antesala de un proyecto de polo tecnológico.

Un año después, se comenzó a impartir Educación Media Profesional en Gastronomía, en cursos de dos años, otra importante opción formativa para los jóvenes. También se inauguraron las carreras de Operador Inmobiliario y Rematador, que tienen nivel terciario e insumen dos años de estudio.